lunes, 9 de diciembre de 2013

POR UNA BUENA INFLUENCIA TELEVISIVA


Educar para un consumo televisivo crítico y racional.

En este post voy a tratar el punto 3 de este apartado: Se debe controlar la cantidad de tiempo que se dedica a ver la televisión y procurar que su consumo no sea excesivo. Es conveniente elegir de forma premedita que es lo que se quiere ver y poder justificar estar elección. A menudo nos sentamos delante del televisor a ver que están poniendo, hacemos un rápido zapping y al final no vemos lo que más nos gusta sino lo que menos nos disgusta. Podemos enseñar a los niños a elegir sus programas y a programar sus actividades para que no terminen por aburrimiento acercándose al televisor. Podemos usar la programación del periódico o del teletexto. Indicarles a que hora se encenderá la tele y, que cuando termine el programa elegido, se tiene que apagar.

Estoy totalmente de acuerdo con todo lo que explica el párrafo anterior. Creo que en la actualidad muchos niños ven demasiadas horas la televisión e incluso llegan a ver programaciones que no se ajustan a su edad. Y todo ello es debido a que los adultos no nos hemos parado ha educarles ni enseñarles como manejar los medio de comunicación, porque incluso nosotros, los adultos, tampoco los sabemos darles un uso correcto y beneficioso.
Como bien explica el primer párrafo, tanto niños como adultos nos ponemos delante de la televisión sin saber qué vamos a ver o mejor dicho, qué queremos ver. Por tanto, hay veces que hacemos zapping y terminamos viendo algo no nos llega a gustar.

En definitiva, para educar a nuestros pequeños en un consumo televisivo crítico y racional, primero tendríamos que aprender los adultos. Y a partir de ahí, fomentar en los niños un consumo televisivo adecuado. Empezaríamos estableciendo unos horarios en los que se puede ver la televisión siempre que sepamos que están emitiendo algún programa que nos gusta.

El establecimiento de un horario es muy importante para los niños, ya que por lo general, los pequeños ven mucho la televisión y a veces prefieren quedarse pegados a la pantalla antes que salir al parque o realizar otras actividades de ocio. Por tanto hay que enseñarles que la televisión se puede ver, dentro de un uso moderado y que la programación ha de adecuarse a la edad correspondiente de cada uno de ellos.

El pasatiempo de la televisión

Consejos para la educación televisiva





No hay comentarios:

Publicar un comentario